Pinus sylvestris

Pinus sylvestris L. / Pino albar

-Fam. Pináceas 

 

Árbol de hasta 40 m de altura, robusto y la corteza de tono anaranjado en la parte superior del tronco. Con hojas cortas 3-7 cm, agudas, de color verde glauco. Las piñas son de pequeño tamaño, no más de 6 cm de longitud.

Es natural del norte y es centro de Europa y Asia, desde el N de Siberia hasta la Península Ibérica. En España abunda en los Pirineos y cordilleras prepirenáicas, los Sistemas Ibérico y Central, más otros enclaves en León y Palencia. Por el sur llega hasta la Sierra de Baza y el pico Trevenque (Granada), aunque se encuentra plantado en muchos lugares con el fin de aprovechar su madera, o en repoblaciones de carácter protector. El famoso Bosque de Valsaín (Segovia) está compuesto por esta especie de pino.

No le gustan los veranos excesivamente secos y en las cotas más bajas busca umbrías o suelos más favorables, a pesar de que en estaciones a cierta altitud (en esta zona generalmente por encima de los 1200 m, hasta las zonas cimeras con 1800 m) prospera muy bien en suelos esqueléticos y con climas muy fríos. No tiene exigencias particulares en cuanto al pH del suelo. Ejemplares sueltos se pueden encontrar a partir de unos 900 m, algunos probablemente de origen natural, aunque esta especie ha sido muy extendida por la mano del hombre en detrimento de sabinas, quejigos o encinas. Los bosques maduros y naturales de esta especie dejan pasar bastante luz al suelo, por lo que suelen tener un nutrido sotobosque, sin embargo, la gruesa capa de acículas caídas impide la proliferación de otras especies.

Dependiendo de la altitud, el suelo y la exposición al sol se pueden encontrar varios tipos de pinar de Pinus sylvestris en la zona:

 

-Pinares de paramera:

Situados generalmente por encima de los 1200 (1000) m sobre el nivel de mar, habitualmente mezclados con quejigos (Quercus faginea), sabina albar (Juniperus thurifera) y pino negral (Pinus nigra). La acción humana (talas, roturaciones, incendios, pastoreo…) favorece la extensión del pinar a costa de las otras especies. El suelo que suele ocupar es calizo, dolomítico o margoso, aunque en ocasiones, como ocurre en afloramientos de arenas albenses o rodenales el sustrato es más ácido, entrando otras especies como Quercus pyrenaica y Lavandula pedunculata como acompañantes. A causa de las precipitaciones los suelos se encuentran lavados y algo desprovistos de la cal, favoreciendo a las estepas (Cistus laurifolius). Además, sobre litosuelos y en solanas, abundan especies de plantas propias de las facies más secas y degradadas de pinares de Pinus nigra, los sabinares, quejigares y encinares, como Thymus vulgaris, Lavandula latifolia, Genista scorpius, Genista pumila, etc. Tras unos cuantos años sin intervención humana, bajo el dosel arbóreo, el sotobosque se llena de espinos (Crataegus monogyna), endrinos (Prunus spinosa), arlos (Berberis vulgaris), bujes (Buxus sempervirens), gayuba (Arctostaphylos uva-ursi), enebros (Juniperus communis) y demás plantas asociadas que tienen en común con las formaciones boscosas antes mencionadas.

 

-Pinares de zonas cumbreñas:

Por encima de los 1400, acompañados por matorrales de aspecto almohadillado, frecuentemente sabina rastrera (Juniperus sabina), Cytisus oromediterraneus, Amelanchier ovalis, Arctostaphylos uva-ursi, Festuca gautieri,Genista pumila…

Los sustratos sobre los que aparece en más ocasiones este tipo de pinar son las calizas y cuarcitas.

 

-Pinares mesófilos:

En esta variante más húmeda acompañan a los pinos árboles como quejigos, marojos, roble albar (muy raro), mostajos (Sorbus aria), avellanos, Epipactis distans, Hepatica nobilis, Fragaria vesca, Monotropa hypopitys, Polygala calcarea, Rhamnus alpinus, Calluna vulgaris, Erica cinerea… En el tapiz musgoso de los sitios más húmedos Pyrola minor, Pyrola clorantha, el álamo temblón (Populus tremula), etc. Comparte muchas especies con los quejigares y pinares de pino negral más húmedos.

Estas áreas se ven enriquecidas con tremedales (turberas) y especies relícticas del ámbito eurosiberiano, con plantas en el límite meridional de su distribución en muchos casos. Aparecen en vaguadas, depresiones que mantienen la humedad y umbrías, sobre calizas y cuarcitas generalmente.

 

 

 

Su madera es de color claro, blanquecina o amarillenta, muy buena para vigas, carpintería de exteriores, muebles, etc. La madera procedente de bosques de climas fríos es la mejor, por crecer más lentamente, debido al periodo vegetativo más corto que limita la estación favorable al crecimiento. El pino albar se ha resinado y sirve para hacer teas.

Las acículas, yemas y brotes jóvenes se usan como tónico estimulantes, secreolíticas, neurotónicas, antiinfecciosas, antifúngicas y antisépticas preparadas en infusión. Además contienen una buena cantidad de vitamina C.

 

 

 


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